Steven: - No tienes que aceptarme de nuevo. Sólo quiero decir una sola cosa.
Sé que piensas que lo nuestro no es más que una mentira. Pero debajo de todas esas mentiras siempre hubo algo que fue real. Pensé en lo que me dijiste. Dijiste que no sabes quién soy. Pero ahora lo sé.
Sé quién soy.
No soy un abogado.
No soy un director de finanzas.
No soy un policía.
No soy una clase de escapista.
Esos Steven Russell murieron.
Y ahora lo que queda es el hombre que te ama.
Y si puedes ver eso... y lo crees... te prometo que nunca más seré otra cosa.
Phillip: - ¿Cómo sé que no me estás mintiendo de nuevo?
Steven: - No lo sabes.